Ponle título al mural: una experiencia didáctica con Street Art para niñas y niños y para estudiantes del grado en Historia del Arte
Área de Historia del Arte, Dpto. de Arte y Ciencias del Territorio, Universidad de Extremadura, España.
Autor de correspondencia: angmanso@unex.es
Resumen
En el presente estudio se expone en detalle una experiencia didáctica con dos vertientes: una con un destinatario infantil y otra con estudiantes universitarios, del Grado en Historia del Arte más en concreto. La actividad consiste en poner títulos a una selección de murales contemporáneos, obra de los artistas Brea y Sojo, en un entorno de proximidad (Extremadura), con el fin de inferir claves hermenéuticas y narrativas en la lectura que se hace de las obras. Al tiempo, dado que los monitores son estudiantes del Grado en Historia del Arte, éstos aprenden a reconocer los motivos iconográficos peculiares del Street Art en los diferentes planos de profundidad que presentan las pinturas.
Palabras clave
Street Art — Iconografía — Storytelling — Experiencias artísticas — Historia del Arte
2026 La autora. Publicado por URJC. Distribuido en acceso abierto bajo los términos de la licencia CC BY 4.0.
Cómo citar este artículo: García-Manso, A. (2026). Ponle título a un mural: una experiencia didáctica con Street Art para niñas y niños y para estudiantes del grado en Historia del Arte. Forum Docentis – IN vol. 2026, (5), e29, 2026.
1. Introducción: descripción de la actividad y de sus objetivos e implicaciones
En el marco de la ya tradicional celebración de ámbito supranacional conocida como Noche Europea de Investigadoras e Investigadores correspondiente al curso 2024-20251 se propuso como actividad el uso del Street Art percibido a la manera de un museo abierto, si bien se trabajó con reproducciones. Al respecto de la idea de museo al aire libre, se buscó comprobar las reacciones ante el encuentro ante obras ubicadas habitualmente en exteriores, algo que se produce muchas veces de manera azarosa, mediante pinturas a las que poner un título convenientemente reproducidas en formato de cartel, con especial atención a la respuesta de niñas y niños pequeños, y del estudio más especializado que incumbe al historiador del arte. Las reacciones ante los murales se apreciaron a partir del título que los participantes sugirieron; de hecho, tal es también el título de la actividad que se propuso en la Noche Europea de Investigadoras e Investigadores: Ponle título al mural.
Un entorno de proximidad como la región extremeña, con temas acordes para niñas y niños de la primera etapa de primaria, en una selección de una decena de propuestas de dos de los muralistas contemporáneos más relevantes no sólo en un ámbito local o autonómico, sino internacional, constituyen las bases o cimientos de “Ponle título”.
Pero, sobre todo, se pretendía la participación de estudiantes del Grado en Historia del Arte en una actividad mediante la que, más allá de colaboradores, se contribuía a enriquecer su proceso de aprendizaje acerca tanto del Street Art como del análisis iconográfico asociado a las obras, al tiempo que podían ampliar su conocimiento al respecto del arte mural en una bibliografía de fácil acceso que comienza a ser abundante2. Se trataba de una intervención voluntaria, para la que se ofrecieron estudiantes de los cursos segundo (dos estudiantes) y cuarto (seis estudiantes) en el marco de asignaturas impartidas por la profesora también responsable del grupo GRAFITI de Innovación Docente, tutelado por el Servicio de Orientación y Formación del Profesorado (SOFD) de la UEx, entre cuyos proyectos se organizó la actividad.
Tal como se ha apuntado en líneas previas, el ejercicio consistió en proponer al primer golpe de vista el sentido de un mural del que, inicialmente, se carecen de otras referencias, como cuando el espectador se topa ante una de estas manifestaciones de Street Art en cualquier exterior. También se proponía comprobar el grado de narratividad que ofrece la imagen, en caso de que sea posible inferir un relato, así como la importancia del conjunto de los motivos pintados, los gestos o los detalles principales y los en apariencia secundarios.
Así, durante dos horas se permitió el acceso a la sala destinada por la organización de la Noche Europea de Investigadoras e Investigadores, donde se habían dispuesto a la altura de los ojos reproducciones en DIN-A3 de los murales. A niñas y niños se les repartieron pegatinas en blanco y un bolígrafo, además de la compañía de un monitor, en tanto madres y padres, tutores o profesores se informaban tanto del proceso como de los dos artistas implicados, quienes, al tener taller en la ciudad de Cáceres, y una amplia obra, ya eran en muchas ocasiones conocidos3.
Las obras reproducidas están firmadas en la mayoría de los casos por Brea (Jesús Mateos Brea, Plasencia, 1980), con algunos murales complementarios pintados por Sojo (Jonatan Carranza Sojo, Madrigalejo, 1982), ambos con una importante e interesante trayectoria creativa4. Tanto uno como otro suelen establecer en ocasiones responsiones entre los murales, sean obras de su propia mano o, como sucede en ocasiones, inspirándose mutuamente uno en el otro. Entre las propuestas seleccionadas la responsión se aprecia en dos murales de Brea que dialogan entre sí a pesar de estar pintados en dos localidades diferentes, si bien a una distancia de apenas diez kilómetros, de manera que en realidad se inscriben en el mismo proyecto artístico.
Los murales expuestos versan sobre la fauna regional (en un número de cuatro sobre doce), sobre parejas de niño-niña que se relacionan en igualdad de derechos y oportunidades (tres, uno de Sojo y dos de Brea), sobre niñas bajo la premisa de la emancipación femenina (cuatro: dos de Sojo y dos más de Brea, aunque en diálogo entre ambos). Los murales sobre fauna poseen, en Brea, cierto sentido de fábula (protagonizados por un gallo, un búho, un camaleón y un zorro), según se aprecia en detalles secundarios, como gominolas, pollitos, etcétera. De hecho, uno de los aspectos de interés en la investigación respondía a la capacidad de ficción que podían sugerir los títulos aportados por los participantes. El total de murales expuestos es, por consiguiente, de once (con el fin de no cansar a niñas y niños), número al que, de forma imprevista, se sumó uno más, el del cartel de la actividad, al que hubo niños que también pusieron pegatina, algo a lo que, de manera oportuna y creativa, no se opusieron los monitores que les acompañaban.

Figura 1. Breve semblanza de los artistas. Elaboración propia.
Las fechas de elaboración de los murales originales se sitúan aproximadamente en el último lustro, de forma que, en la mayoría de los casos las obras se mantienen in situ, a pesar de su carácter efímero; aunque bien es verdad que la edición de los carteles se llevó a cabo mediante reproducciones digitales, dado que, en realidad y en buena medida –según establecen también estudios al respecto5–, el arte mural se ha convertido también en la actualidad en arte digital. El espacio de procedencia es el de la región extremeña, con predominio de localidades de la provincia de Cáceres (en coincidencia con el número de obras de los muralistas), sin más connotaciones al respecto de que su ubicación se corresponda con obras de proximidad geográfica y de temas cercanos a niñas y niños, en una selección y disposición aleatorias en el aula que servía como sala de exposiciones; su preparación fue llevada a cabo por los estudiantes universitarios que participaron, los cuales actuaron a su vez como monitores de niñas y niños, a los que acompañaban a los carteles que reproducían los murales seleccionados.
Por lo demás, el hecho de poner título a las obras se hacía también necesario toda vez que los títulos auténticos, en caso de tenerlos, responden a códigos sea de los propios creadores, sea de la institución o colectivo que financió la elaboración de los murales. Así, de alguna manera, el hecho de poner título implica la aportación de una clave narrativa acerca del mural que resulta en esencia novedosa, además de ampliable6; y es que, como algo no previsto en la actividad, surgió la posibilidad de inventar un relato en forma de breve cuento infantil que incorporamos al presente estudio, como forma también de relacionar iconografía y diégesis dirigido a los estudiantes superiores como práctica no solamente científica sino también didáctica, en caso de que su vocación se oriente hacia la enseñanza o la animación cultural en museos o instituciones de todo tipo.
En fin, no es la primera vez que se aborda el uso didáctico del Street Art en etapas de infantil y primaria7, pero sí en la implicación de estudiantes de Historia del Arte en el trabajo de campo con niñas y niños participantes, toda vez que, además, el mural contemporáneo también es cultivado por artistas consagrados8.
Se puede considerar que los resultados obtenidos resultan más sintomáticos que definidores, si bien lo llamativo del caso es su coherencia. En relación con el análisis, según se ha explicado brevemente en líneas previas el proceso de la actividad al darles a niñas y niños partícipes bolígrafo y pegatinas e ir acompañados de un monitor, una vez finalizada la parte presencial o de recogida de datos de la investigación, se desmontaron las reproducciones y se pasó al análisis de las aportaciones en forma de títulos a la vez que se hacía transcripción del cuento antes aludido. De todas las sugerencias de títulos para cada uno de los murales se eligieron de media las cinco aportaciones más repetidas y semejantes conceptualmente (sin importar si las expresiones presentaban un desarrollo más o menos correcto gramaticalmente, estaban estructuradas sintácticamente o existía coherencia léxica).
A continuación, mural a mural hasta completar la docena de obras, se desglosan las interpretaciones y relatos subyacentes que hacen niñas y niños participantes, cerca de una treintena, si bien no se recomendaba que se pusiera un título sobre cada uno de los carteles, sino únicamente sobre tres o cuatro (sin obligación al respecto). De ahí la imposibilidad de establecer una lectura cuantitativa de las aportaciones; sí cualitativa, según se comprobará en el próximo epígrafe.
2. Análisis: sentido de los murales a partir de sus títulos
Según se ha detallado en líneas precedentes, se procede a señalar el nombre del muralista, ubicación y año, con el título original, para, a continuación, proceder a indicar los títulos, en número de cinco, que son contextualizados y comentados sintéticamente en reflexiones posteriores.

Figura 2. Claudia (2023), de Brea; en La Roca de la Sierra (Badajoz).
Los títulos que se han propuesto en la actividad son los siguientes: Amigas / Las hermanas / Amistad / Tregua / Un pulso.
En realidad, este mural forma tándem con el siguiente; uno y otro se encuentran en poblaciones diferentes, referidos a la amistad entre dos localidades próximas personificada en el nombre de dos niñas, cada una de las cuales da título al mural; “Claudia” en el presente caso. En los títulos que proponen los niños participantes, la idea de amistad y hermandad está presente en la mayoría de las etiquetas, si bien no faltan claves de juego, como el hecho de que las niñas estén manteniendo un “pulso”, como lectura imprevista; o, lo contrario, como que firmen un pacto de “tregua”, de manera más imprevista aún. En ningún ejemplo se hace alusión a la proyección de la figura ni a los colores. Se prima el gesto y la actitud sonriente y cómplice del rostro.

Figura 3. Carla (2023), de Brea; en Puebla de Obando (Badajoz).
Los títulos que se han propuesto en la actividad son los siguientes: Risa y Sonrisa / Felicidad / La niña / Carita / La risa amorosa.
La risa ocupa un lugar más relevante en este mural que en el anterior, del que es complemento. Es probable que influya la semejanza entre los murales y la voluntad de no repetir el título. De ahí que, además del rictus risueño, se derive hacia la razón, que no es otra que la alegría y la felicidad. De alguna manera, este mural transmite una mayor individualidad, frente a la idea de las manos que refuerza la importancia de otro, de la otra parte.
Los títulos que se han propuesto en la actividad son los siguientes: La fusión / Verticalidad / Camuflaje / Iguana / Los amigos / Camaleón en el bosque raro / Los camaleones camuflados / Dos camaleones de diferentes especies.
La idea de trampantojo, mediante la que el propio mural se integra en el horizonte del paisaje y cómo dicho trampantojo se asocia a la capacidad mimética de una especie como la de los camaleones (de hecho, el mural lleva el título del nombre linneano de la especie), constituye el leitmotiv principal del muralista. Ahora bien, el enmarcado circular de la escena de los dos animales fundidos añade al guiño visual una clave más sicológica, referida a la idea de abrazo o de giro. Los participantes titulan la obra reconociendo más el camuflaje que el fenómeno, identificando el marco como abrazo amistoso, y, finalmente, resaltando la rareza de la propuesta, de forma que más que un trampantojo se lee como extrañamiento, o, si se quiere, como acertijo, sobre la especie o sobre su forma de abrazo que no solamente sería circular, sino también según uno de los títulos propuestos, vertical.

Figura 4. Chamaleo Parsonii (2024), de Brea; en Arroymolinos de la Vera (Cáceres).

Figura 5. Ilargi (2019), de Sojo; en Cáceres.
Los títulos que se han propuesto en la actividad son los siguientes: La mariposa / Cerca / La niña mariposa / Vuela, no tengas miedo / Solitaria / La niña sin amigas.
Sojo rinde homenaje al momento de la adolescencia como crisálida; que lo titule con un nombre vasco denota la extrañeza del momento. Por su parte, los niños participantes adoptan primordialmente dos puntos de vista, el de la mariposa, de acuerdo con el cual la niña invita al insecto a no tener miedo; y el de la propia niña, que está sola, sin amigas. Un título más literario es el de “La niña mariposa”, donde se funden ambos puntos de vista.

Figura 6. Hugo y Sofía (2023), de Sojo; en Valle de Matamoros (Badajoz).
Los títulos que se han propuesto en la actividad son los siguientes: Los dientes / Compañeros de clase / Alegría / Chistoso / Los niños graciosos.
Una de las ideas omnipresentes en el muralismo contemporáneo y en la propia obra de Sojo radica en la defensa de la igualdad entre niños y niñas, como semilla de la reivindicación feminismo cuando se llegue a la edad adulta. Como en murales anteriores, aunque no se haya hecho excesivo hincapié en ello, existe cierta tendencia a identificar el nombre del mural con la mención metonímica a un elemento de los niños con el que se intenta agrupar el conjunto: en el presente caso se hace referencia a “los dientes”. Se trata de un rictus que denota varias cosas: la alegría, la gracia de un chiste, o un juego entre los dos niños donde prevalece la carcajada; también de un momento en un lugar que en alguno de los títulos se identifica con el ámbito escolar, como niños compañeros de clase.
Los títulos que se han propuesto en la actividad son los siguientes: Los animales de la granja / Pollitos / El gallo matazorros / La lluvia de huevos / Huevos voladores / Muy raro.
A pesar de la presencia imponente del gallo, los títulos de los niños se orientan hacia una interpretación polisémica, relacionada con la idea de granja (huevos y pollitos) y con la figura de un gallo que espanta al zorro; ello frente al sentido real del mural, que denuncia la arrogancia estéril del machismo. De manera elocuente, una de las valoraciones, más que un título propiamente dicho, expresa que la propuesta es muy extraña (“muy raro” se dice literalmente), fruto de esa contradicción entre la interpretación satírica frente a otras más benevolentes.
Los títulos que se han propuesto en la actividad son los siguientes: Manualidad / Los barcos de papel / Invierno / Friolera / Los mejores deseos.

Figura 7. Orgullo (2022), de Brea; en Salorino (Cáceres).

Figura 8. Sofía (2020), de Sojo; en Don Benito (Badajoz).
Hay dos aspectos dominantes en el relato que los niños proponen para el título del mural: de un lado, el atuendo abrigado de la niña invita a describirla con un estado de ánimo asociado a lo físico como “friolera” o a relacionar la imagen con la estación invernal; de otro lado, la papiroflexia es meramente descrita sea como manualidad escolar o meramente definida como tal manualidad, sin más. Finalmente, un título como “Los mejores deseos” expresa una interpretación desiderativa, cuando en la realidad el mural reclama para la protagonista una participación desde su condición femenina, aspecto este frecuente en el tratamiento de la muralístíca contemporánea, pero que escapa aún a las mentalidades infantiles.

Figura 9. Iguales (2022), de Brea; en Cañaveral (Cáceres).
Los títulos que se han propuesto en la actividad son los siguientes: Los niños juguetones / Los niños contentos / La caja / Posando para una foto / No te escondas.
Lo lúdico domina las denominaciones que se propugnan para el mural, sea en general, como juego del escondite, acerca del objeto concreto del juego o, en fin, con el resultado obtenido, que es ante todo divertido. También llama la atención la pose de los niños, colocados como para una fotografía, de forma que la manera de posar delata el origen real, a través de la composición fotográfica. La idea de igualdad entre niños y niñas no aparece como leitmotiv en los títulos, acaso porque los niños participantes o ya establecen las relaciones sin discriminación o porque aún no se han contaminado de percepciones injustamente dicotómicas.
Los títulos que se han propuesto en la actividad son los siguientes: Zorro arcoíris / Zorro colorado / El zorro de colores / Zorro escurridizo / Luna.
La omnipresencia del zorro en la imagen ocupa la mayor parte de la percepción infantil, pero, sobre todo, desde una perspectiva cromática: arcoíris, de colores o colorado aparecen en los títulos que se proponen. Desde una perspectiva más diegética también se descubre cierta idea de fuga de un animal que no se deja atrapar. En fin, algún título más poético establece una relación del zorro con la noche a partir de la percepción geométrica de las lunas que aparecen en el mural. El objetivo del muralista, en verdad, es asociar el giro con el tráfico de automóviles y las curvas, fuente de muertes de zorros y otros animales salvajes.
El título más reiterado que se ha propuesto en la actividad es el siguiente: Mascota.
De manera anecdótica, el cartel de presentación de la experiencia didáctica también se convirtió en parte del juego creativo acerca de los títulos, más aún cuando se había elegido para la difusión de la actividad un mural de Brea en el que se muestra una niña con un lobezno (animal próximo al zorro que protagoniza el mural de Losar de la Vera y aparece también en un papel secundario en el de Salorino). Pues bien, la idea de mascota es la que prevalece, como si el felino fuera una especie de anhelado regalo de juguete. En todo caso Brea establece una lectura donde este mural no es autónomo, sino que guarda relación con otro pintado en la misma Serradilla, en el que se repiten los motivos de reivindicación feminista y donde la niña se ha transformado en mujer y el lobezno en lobo líder de la manada, algo consustancial a la reivindicación del papel de la mujer en la revitalización del espacio rural desertizado en lo que se conoce como “España vaciada”.

Figura 10. Crítica a la superficialidad (2020), de Brea; en Losar de la Vera (Cáceres).

Figura 11. Tu vida por delante (2021), de Brea; en Serradilla (Cáceres).
Los títulos que se han propuesto en la actividad son los siguientes: Búho galáctico / Búho con chuches / Universo con sabor a gominola / Naturaleza de noche / El búho comilón.
La nocturna odisea espacial que aparece en el título real es perfectamente reconocida en buena parte de los títulos que se aportan, como referencia descriptiva. También las gominolas, definidas como chuches, se establecen como leitmotiv acerca de un ave golosa. Es uno de los murales que más propuestas ha recibido, como síntoma claro de la proximidad conceptual que establece con los niños. A lo que se añade el aspecto del dibujo como juguete próximo al consumo infantil contemporáneo en forma de “furbis”.

Figura 12. Odisea (2022), de Brea; en Villar del Pedroso (Cáceres).

Figura 13. Igualdad (2022), de Brea; en La Roca de la Sierra (Badajoz).
Los títulos que se han propuesto en la actividad son los siguientes: Los juegos / Amistades / Muchas canicas / Peluche / Juguetón / Haciendo amigos / Mi amiga / Próximas amistades.
Aunque la idea es fácil de entender, llama la atención cómo se ramifica ésta a partir de elementos secundarios, como el oso de peluche o las canicas. Lo realmente importante para los niños radica en cómo el juego se convierte en vehículo de la amistad. En realidad, este mural se relaciona con el de Cañaveral en la idea primigenia del artista, y, al igual que sucede con la otra pintura, la reivindicación de la igualdad no parece prioritaria en las edades que abarcaban los niños que han participado en la actividad o propuesta.
3. Conclusión: del icono derivado del título al relato en forma de cuento
La impresión más inmediata que se obtiene de los resultados de la actividad descrita afecta a la importancia de la socialización en los escolares, con especial atención al juego como forma de contacto y a los gestos como forma de comunicación.
Con posterioridad, en niños más mayores o una vez que los participantes conocen el título real y la historia subyacente, hacen propuestas más creativas, que derivan en relato. Es decir, se avanza desde la trascendencia del hecho social y del gesto comunicativo hacia el relato.
Ahora bien, se aprecia una aceptación del statu quo que transmiten los murales que no coincide con el carácter de denuncia que estos pretenden, sea en favor de la igualdad entre hombres y mujeres desde la infancia, sea en relación con la protección de la naturaleza, o, en fin, como reacción frente al vaciamiento demográfico.
No obstante, para el estudiante universitario, más en concreto para aquel implicado en el Grado en Historia del Arte, la progresión entre socialización, relato y reivindicación se plasma en referentes iconográficos, que son los susceptibles de ser analizados. De ahí la importancia de los juguetes (peluches, pelotas, papiroflexia, cajas de cartón, etcétera), aunque estos aparezcan en segundo plano, así como la trascendencia del gesto (el choque de manos, la carcajada y la sonrisa, las posturas con ademán cómplice, entre otros); en segundo lugar, la percepción de una naturaleza que facilita el relato gracias a su carácter dinámico (el mimetismo, el movimiento plasmado en colores y líneas, habitualmente circulares, o, por ejemplo, murales que dialogan entre sí en fondo cromático y contenido); y, en tercer y último lugar, una narrativa de proximidad (niños contemporáneos, fauna autóctona, espacios reconocibles, situaciones actuales, etcétera). La cuestión estética queda supeditada al hecho de que las obras proceden de dos únicos muralistas, que, en ocasiones, trabajan en colaboración y que son susceptibles de ser estudiados como artistas al margen de la selección de murales en la actividad desarrollada.
A este último respecto, se aprecia el paralelismo que ofrece el estudio de la influencia de los cuentos infantiles tradicionales en la pintura prerrafaelita, movimiento que, aunque nacido a partir de mediados del siglo XIX, todavía mantiene su impronta en el imaginario contemporáneo. En efecto, en tales pinturas se aprecia la importancia del relato subyacente, sea mitológico o, según el contenido de los murales presentados, de cuento y relato infantil.
De hecho, al margen de los títulos puestos por escrito, uno de los colaboradores construyó un pequeño cuento a partir de las intervenciones de niñas y niños ante sus preguntas. Se trata del mural dedicado al zorrito, del que se pretendía buscar una relación más profunda, sea a través de los círculos lunares que lo envuelven, sea a partir de la disposición extraña del cuerpo del zorrito, pintado con un gesto forzado. Y es que, en efecto, Brea denuncia el atropello de estos animales en las carreteras durante la noche. De esta manera, la suma de las geometrías de los faros de los coches y el círculo lunar derivó en el siguiente texto, que realmente emocionó a los participantes.
EL ZORRITO Y LA LUNA
El zorrito creía que la luna no era única, sino que había lunas diferentes, como hermanas que se ponían de acuerdo para cruzar el cielo: estaba la luna grande, la luna plátano, la luna uña, la luna aro, la luna sombrilla o la luna cuna.
El zorrito deseaba que llegara la noche para sorprenderse de cuál de las hermanas luna dibujaba su mapa de caminos en el cielo.
Él quería ver todas las lunas, de golpe, con todos sus colores: lunas azules, rojas, grises o marfil, para así dibujar el mapa completo del cielo, para así conocer las carreteras del firmamento y sus curvas.
Una noche el cielo se quedó sin luna (en realidad, no había salido aún por el horizonte), pero el zorrito, despistado por la oscuridad, creyó ver dos lunas cercanas y se quedó paralizado, sorprendido de su descubrimiento, emocionado. Pero eran dos lunas tan brillantes, tan rápidas y cegadoras que parecían querer devorar al zorrito con tanta luz.
El zorrito sintió un suave mordisco en el cuello. Era su madre, que lo apartaba de manera rápida y certera, como solamente sabe hacerlo una madre. No eran lunas, eran los faros de un coche que casi lo arrolla.
El zorrito aprendió que solo había una luna y que esta no era peligrosa, que se podía jugar con ella y con sus formas, pero siempre que se viera en el cielo.
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1 Programa de aulas del distrito universitario de Cáceres de la Universidad de Extremadura: https://nocheinvestigadoresuex.es/
2 Con estudios como los de: J. Garí Coflent, La conversación mural. Ensayo para una lectura del graffiti (Fundesco. Madrid, 1995); N. Ganz, Graffiti. Arte urbano de los cinco continentes (Gustavo Gili, Barcelona, 2004); M. Marín, “Del grafiti al nacimiento del Street Art”, en M. García Píriz (ed.), Ars Magna: Historia del Arte Universal [11]. La expansión de las fronteras: arte en los albores de las fronteras del siglo XXI (Planeta, Barcelona, 2006), pp. 246-265.; A. Waclawek, Graffiti and Street Art (Thames & Hudson, London, 2011); A. Young, Street art, public city: Crime and the urban imagination (Routledge, London, 2014); F. Figueroa, El grafiti de firma: Un recorrido histórico-social, por el grafiti de ayer y hoy (Minobitia, Madrid, 2014); entre otros.
3Muro Crítico, https://murocritico.com/ (Diputación Provincial de Cáceres, Cáceres, 2024); A. García Manso, “La configuración de un nuevo patrimonio. La pared como lienzo en los murales rurales de los artistas extremeños Sojo y Brea”, Sarmental. Estudios de Historia del Arte y Patrimonio 3, 109-122 (2024). http://dx.doi.org/10.36443/sarmental.74.
4 J. Brea (= Mateos Brea, Jesús), Manual de técnicas y medios del graffiti (AUPAS-Plasencia y Ayuntamiento de Plasencia, Plasencia, 2016); J. Brea, Brea Acuadros. https://www.facebook.com/acuadros.ceo (2024); Vázquez Ortiz, Julio César (= Lanzarte), “Sojo (Jonatan Carranza)”, Grada 125, https://www.grada.es/web/sojo-jonatan-carranza-grada-125-arte/ (2021); J. Sojo (= Jonatan Carranza Sojo), Jonatan Carranza Sojo. https://www.facebook.com/JonatanCarranzaSojo (2024).
5 C. M. Corbetta, “Escuela, grafitis y cultura visual en la era digital”, Educación artística: revista de investigación (EARI) 5, 32-46 (2014). https://doi.org/10.7203/eari.5.3500.
6 A. García Manso, “Competencias en LIJ, pedagogía de taller y grafiti: Capsulandia (2012), de Gemma Granados”, Arte y Movimiento 16, 9-28 (2017).
7 M. Fusté Forné, “¿Arte urbano antes de los tres años? La ciudad, el Street art y la educación infantil”, On the w@terfront 65, 3-30 (2023); J. Brasó y M. Mauri, “Per una educación critica: Esport, joc y manifestations lúdiques a Banksy”, Temps d’Educació 66, 197-216 (2024). https://raco.cat/index.php/TempsEducacio/article/view/430565.2024.
8 R. Cascales, “Del muro al grafiti en la obra de Antoni Tàpies”, Arte, Individuo y Sociedad 31, 625-641 (2019). https://doi.org/10.5209/aris.61563.