Forum Docentis - Sección IN, Vol. 2024, Núm. 3 (2024)
ISSN: 2952-3052
doi: https://doi.org/10.33732/FD.v2024.n3.21
Recepción: 21/07/2024, Aceptación: 19/09/2024
Teoría de la Utilidad en Problemas de Decisión
1 Departamento de Economía Financiera y Contabilidad, Área de Didáctica de la Matemática, Universidad Rey Juan Carlos, Madrid.
*Autor de correspondencia: daniel.mcudero@urjc.es
Resumen
En este artículo se introduce uno de los temas constituyentes de la Teoría de la Decisión: la utilidad. El objetivo de la utilidad es valorar las consecuencias de las decisiones que se tomen en base a las preferencias de la persona involucrada en el proceso de decisión. En concreto, estudiamos los contenidos matemáticos que dan sentido a la teoría de la utilidad: las relaciones de preferencia y la utilidad monetaria.
Palabras clave
Teoría de la decisión — Problema de decisión — Teoría de la utilidad — Utilidad monetaria — Utilidad en ambiente de riesgo
© 2025 Los autores. Publicado por URJC. Distribuido en acceso abierto bajo los términos de la licencia CC BY 4.0.
Cómo citar este artículo: Martín-Cudero, D. (2025). Teoría de la Utilidad en Problemas de Decisión. Forum Docentis - IN vol. 2024, (3), e21, 2025
Índice
1.1 Elementos de un problema de decisión
1.2 Ambientes en un problema de decisión
Introducción
Decidir es un acto que realizamos habitualmente; es una parte constituyente del comportamiento humano. Cada día llevamos a cabo distintos procesos de decisión en los que nos preguntamos qué opción elegir, buscando que sea la mejor alternativa a fin de conseguir un objetivo determinado. La Teoría de la Decisión analiza la forma de realizar dicha selección según unos principios de objetividad y racionalidad, es decir, se trata de una teoría que nos va ayudar en el proceso de adopción de nuestras decisiones.
Para poder aplicar esta teoría, es necesario valorar cuantitativamente las consecuencias de las decisiones que se tomen. Esta cuantificación es, a veces, muy necesaria, pues no siempre los resultados del problema de decisión van a ser numéricos y aunque lo fueran no van a tener el mismo valor para todas las personas pues, por ejemplo, recibir un premio de cien euros no va a tener el mismo valor para un trabajador que ingresa mil euros al mes que para otro que ingresa diez mil. Los resultados de las decisiones van a ser premios o penalizaciones, posiblemente de carácter cualitativo, a las que hay que atribuir una valoración subjetiva en base a las preferencias que establezca la persona encarga de tomar la decisión. En Teoría de la Decisión, a esta atribución se le denomina utilidad.
La Teoría de la Utilidad es actualmente uno de los sustentos principales del análisis y el pensamiento económico. Uno de los primeros matemáticos en investigar sobre esta teoría fue Daniel Bernouilli quien observó que, al tomar decisiones con un cierto grado de incertidumbre, las personas no siempre contemplaban la idea de maximizar su posible ganancia monetaria, sino que lo que intentaban maximizar era la .
Esta idea fue bien recibida por algunos matemáticos como Pierre-Simon Laplace y Jules Dupuit y fundamentalmente por las escuelas marginalistas de mediados del siglo XIX representadas por los economistas Carl Menger, León Walras o William Stanley Jevons, entre otros, cuyo principal aporte fue la ley de utilidad marginal decreciente. Según esta ley, el valor de un determinado bien, para quien lo posee, queda determinado por la atribución de la última unidad producida del bien, decreciendo su utilidad a medida que aumentan las unidades del bien. Esto es, cuanto mayor es la cantidad que consumimos de un bien, menor es la utilidad marginal que nos aporta cada nueva unidad del mismo.
En este sentido, queda claro que la noción de utilidad está estrechamente vinculada a los problemas de decisión. Por tanto, a modo de introducción, veremos la estructura que debe tener un problema de decisión y las distintas situaciones en las que este puede darse, prestando especial atención al ambiente de riesgo; marco principal en la teoría de la utilidad. Posteriormente, estudiaremos las bases sobre las que se asienta la teoría de la utilidad, centrándonos principalmente en las relaciones de preferencia y la utilidad monetaria. Por último, terminamos con la resolución de varios ejercicios prácticos que sirvan al lector como apoyo en el proceso de aprendizaje.
1. Conceptos básicos
1.1 Elementos de un problema de decisión
Un problema de decisión se compone de los siguientes elementos:
1. La persona o institución que toma la decisión y que denominamos decisor. Debe tener claro cuáles son los objetivos que quiere conseguir. Por ejemplo, en el contexto empresarial, las principales tomas de decisiones serán las de maximizar un beneficio o minimizar un coste.
2. Un conjunto de acciones o alternativas entre las cuales el decisor tiene que elegir aquella que le parezca más conveniente. Evidentemente, debe ser un conjunto completamente definido con todos sus elementos (mínimo dos) identificados.
3. Un conjunto de estados de la naturaleza, que describen las circunstancias que pueden influir en las decisiones del decisor. Es decir, son los elementos que describen la situación de incertidumbre y que, por tanto, el decisor no puede controlar. En función de su ocurrencia, el resultado del problema de decisión será distinto.
4. El conjunto de las consecuencias o resultados de adoptar una acción cuando el estado de la naturaleza es . Dicho conjunto se define como la aplicación del producto cartesiano en el conjunto de los números reales, de acuerdo con la función , que denominamos función de pérdida.
Según las circunstancias, cada uno de los conjuntos y pueden ser finitos, continuos o arbitrariamente complejos. La pérdida puede ser positiva o negativa. Evidentemente una pérdida negativa se traduce en una ganancia para el decisor. Por tanto, el problema de decisión se podría plantear considerando la función de ganancia, , en lugar de la de pérdida. En cualquier caso, la diferencia radica en que, en un caso habría de minimizar la pérdida, y en el otro, maximizar la ganancia, a fin de conseguir la decisión más favorable para el decisor.
La estructura de cualquier problema de decisión puede resumirse en una tabla en la que las columnas representan los estados de la naturaleza, , y las filas las alternativas consideradas por el decisor, , tal y como se muestra en la tabla 1.
Tabla 1. Estructura de un problema de decisión
Estado de la naturaleza |
||||
Acción |
||||
Se trata, por tanto, de establecer criterios para elegir, en función de las circunstancias, la mejor de las filas. Si y no son conjuntos finitos, la presentación de los datos podría complicarse, pero el concepto es el mismo.
1.2 Ambientes en un problema de decisión
Existen diversas circunstancias que pueden alterar el resultado en un problema de decisión. Entre los ambientes que nos podemos encontrar se encuentran los siguientes:
1. Ambiente de certidumbre: El decisor conoce con exactitud el estado en el que se encuentra la naturaleza. Esto es, no existen elementos que puedan condicionar al decisor a la hora de tomar su decisión. Por tanto, cuando un estado de la naturaleza es conocido, la función de pérdida depende únicamente de la acción del decisor, es decir, . En consecuencia, la elección de la mejor alternativa se reduce a minimizar , esto es, .
2. Ambiente de riesgo: El decisor no sabe el estado elegido por la naturaleza, pero conoce como se distribuye la probabilidad con la que se elige. En este caso, para un estado de la naturaleza conocido, las pérdidas asociadas a cada una de las acciones posibles, se van a convertir en variables aleatorias con función de distribución
A este respecto, el problema de decisión se reduce a elegir la más favorable de las distribuciones o, equivalentemente, la más favorable de las variables . Si tomamos dos acciones y del conjunto , cuando , para cualquier , diremos que domina estadísticamente a y, por tanto, la acción es preferible a la acción , pues hay más probabilidad de obtener pérdidas inferiores a con que con . Sin embargo, puede ocurrir que las gráficas de y se corten y, por tanto, no haya una acción que domine estadísticamente a la otra. En estos casos, pueden ser muy útiles parámetros de la distribución como pueden ser la media o la varianza. En este caso, lo más simple es elegir aquella acción con menor pérdida esperada, es decir, elegir antes que cuando .
3. Ambiente de incertidumbre: El decisor no dispone de la distribución de probabilidad con la que se elige el estado de la naturaleza, ya sea porque se desconoce o porque no existe. En este caso, cada acción lleva asociada una función , y se trata de elegir entre ellas la más favorable. Así, si tomamos dos acciones y del conjunto y ocurre que para cualquier , entonces diremos que domina a y, por tanto, puede ser descartada. Se procede de la misma forma para cada par, pudiendo, en algunos casos, no descartarse ninguna acción, pues puede ocurrir que . Para la elección de la alternativa más favorable de entre las no descartas, existen diversos criterios que pueden consultarse, por ejemplo, en o en [1] o en [2].
4. Decisión con experimentación: El decisor, antes de elegir su acción, puede llevar a cabo un conjunto de observaciones que le den información sobre el estado de la naturaleza, como puede ser la probabilidad de ocurrencia de cada observación. En general, el decisor observa el valor de una variable aleatoria multidimensional , que puede tomar valores y cuya distribución depende del estado de la naturaleza . En estas circunstancias, el problema de decisión se dice que es estadístico o con experimentación, pues se va a estudiar como estimar el valor de un cierto parámetro, en este caso, un estado de la naturaleza , a partir de la observación de una muestra aleatoria , cuya distribución va a depender de . En este caso, el problema ahora no va a consistir en elegir una acción en , sino una regla de decisión que asigne un elemento de a cada valor de . Esto es, la función , definida por . Cada regla de decisión lleva asociada una función de riesgo, definida por
que representa, para cada estado de la naturaleza, la pérdida esperada. Evidentemente, puede ocurrir que no exista o sea infinita para algunos valores de ; sin embargo, las reglas de decisión para las que ocurra esto no van a interesar. Por tanto, en un problema de decisión con experimentación la función de riesgo será nuestra nueva función de pérdida y se habrá de considerar el conjunto de todas las posibles reglas de decisión que tengan función de riesgo bien definida y finita.
2. Teoría de la Utilidad
2.1 Introducción
Partimos de un conjunto finito de elementos, , de premios o penalizaciones, posiblemente cualitativas. Por ejemplo, si un corredor popular tiene que decidir, entre distintas opciones de zapatilla, cuál es la mejor para su objetivo, que puede ser, por ejemplo, correr una maratón, el conjunto puede ser , , , etc. A estos elementos de se les va a atribuir una valoración o utilidad cuantitativa en función de las preferencias del decisor, no sólo en cuanto a los elementos de , sino también en cuanto a las distribuciones de probabilidad sobre . A estas distribuciones de probabilidad se les denomina loterías y se especifican en una matriz de la forma
donde son las probabilidad con las que se consigue cada uno de los premios o penalizaciones , siendo y . Al conjunto de estas loterías lo denotamos .
Nótese que para cualesquiera y escalares , con , se verifica , donde
supuesto que se concentren sobre los mismos premios .
Una utilidad sobre es una aplicación definida por
para cualesquiera y , con . Asi, si tenemos dos loterías y basta con que se satisfaga
Por tanto, la valoración subjetiva de cualquier lotería es
esto es, el valor esperado de las utilidades atribuidas a los premios o penalización , respecto a las probabilidades que definen la lotería .
Relación de preferencia:
Una relación de preferencia en es un preorden completo en , esto es, se verifican las propiedades reflexiva, transitiva y completitud de cualquier relación binaria:
◾ Reflexiva: , para cualquier .
◾ Transitiva: Si entonces , para cualesquiera .
◾ Completitud: Si se verifica que, o bien , o bien . Cuando se dan ambas simultáneamente, se dice que y son equivalentes y se denota .
Nótese que es una relación de equivalencia, pues aparte de las propiedades reflexiva y transitiva, también es simétrica, esto es, si , entonces . Por otro lado, si y , se escribe .
En este sentido, la utilidad y la relación preferencia diremos que son semejantes si se verifica la siguiente doble implicación:
Ahora bien, ¿qué relaciones de preferencia en tienen una utilidad a la que son semejantes? La respuesta que dieron John Von Neumann y Oskar Morgenster a esta pregunta es que basta que se verifiquen los siguientes dos axiomas (consultar [3]):
1. Axioma de continuidad: Si , existen tal que
Visto de otra forma, en el conjunto de resultados de ordenado de peor a mejor (o menor a mayor preferencia) , siendo y , para cualquier resultado , todo decisor racional está en condiciones de asignar una probabilidad al mejor resultado de forma que
Si aplicamos el axioma a una lotería simple , es claro que
2. Axioma de sustitución: Si y , se verifica
Para una lotería simple se puede sustituir cada resultado por su lotería equivalente
Así, si ordenamos de menor a mayor preferencia los elementos de , esto es, , para cualquier , al realizar la sustitución, cualquier lotería simple, se puede transformar en otra lotería con sólo dos resultados, el mejor y el peor:
siempre que se asigne probabilidad al mejor resultado y probabilidad al peor.
De estos dos axiomas resulta el siguiente teorema:
Teorema de Von Neumann-Morgensten:
Si una relación de preferencia en verifica los axiomas de sustitución y continuidad, existe una utilidad en , única salvo transformaciones lineales, semejante a (consultar demostración en [1], p. 23).
Podemos deducir que si es semejante a , también lo será cualquier otra utilidad de la forma , con y . Ninguna otra utilidad que no se pueda expresar de esta forma, no puede ser semejante a .
2.2 Utilidad monetaria
Consideremos que el conjunto está compuesto por premios de la forma a los que se adjudica una función de utilidad , siendo , la cantidad monetaria, positiva o negativa, que se recibe. El teorema de Von Neumann-Morgensten nos va a permitir transformar a utilidad las preferencias del decisor. De esta forma, suponiendo que el decisor indique sus preferencias atendiendo a los axiomas de sustitución y continuidad, el teorema asegura que se podrá definir la utilidad que el decisor otorga a cada cantidad .
Ejemplo:
Una rifa ofrece la posibilidad de ganar premios de , y euros, o bien, no ganar nada. Uno de los participantes manifiesta las siguientes preferencias:
◾ Obtener euros de premio le es indiferente a obtener con probabilidad o no ganar nada con probabilidad .
◾ Obtener euros de premio le es indiferente a obtener euros con probabiliad o bien no ganar nada con probabilidad .
Un boleto ofrece probabilidades de ganar respectivamente cada premio y otro boleto cuyas probabilidades de ganar son . Veamos cuánto estaría dispuesto a pagar el participante por cada uno de los boletos. Teniendo en cuenta las preferencias expresadas por el participante, se tiene que:
◾ Según la preferencia (a):
◾ Según la preferencia (b):
Si asignamos utilidad y , resulta que
Por otro lado, las loterías de los boletos y son respectivamente
cuyas ganancias esperadas son
Asimismo, las utilidades de ambos boletos son
Podemos interpolar las utilidades de los premios mediante una curva para obtener la función de utilidad aproximada. Puede verse que el valor de es muy próximo al de , por tanto, la cantidad que estaría dispuesto a pagar el participante por el boleto sería aproximadamente euros. Razonando de la misma forma para , la cantidad a pagar por el boleto sería de aproximadamente euros.
Supongamos ahora que son dos cantidades monetarias y que el decisor puede elegir qué lotería entre los premios y le resulta indiferente a , esto es, cual es el valor de para el cual se verifica
En este caso, si fijamos y tenemos que
Ahora bien, para si existe un valor para el cual se satisface
entonces ha de verificarse que
De manera análoga, si para existe un valor para el que se sastisface
entonces,
De esta forma, disponemos de un procedimiento para determinar la función de utilidad monetaria de cualquier decisor. Ahora bien, ¿qué características debería tener esta función? Enumeramos las siguientes:
1. Creciente, pues no es coherente pensar que pueda ser si .
2. Continua, pues si entonces , es decir, no es razonable pensar que un aumento infinitesimal de pueda suponer un aumento no infinitesimal de . Además es claro que los resultados cuantitativos forman parte de un conjunto infinito, esto es, pueden tomar cualquier valor dentro de un intervalo.
3. Única salvo transformaciones lineales no negativas, pues dada cualquier función de utilidad se verifica que , con y (consecuencia del teorema de Von Neumann-Morgensten). Si todas las funciones de utilidad son transformaciones lineales no negativas de , también serán transformaciones lineales entre ellas. En efecto, sea
Como es función de utilidad se verifica que
Si por ser monótona creciente y , con , entonces para cualquier resultado se verifica .
4. Cóncava en el intervalo si , es decir
lo cual se traduce en aversión al riesgo, pues se prefiere la cantidad fija o valor esperado , a la lotería
En el caso de que sea diferenciable, esta es cóncava en el intervalo si es decreciente en , o bien si en , en caso de que sea dos veces diferenciable.
5. Convexa en el intervalo si , es decir
lo cual se traduce en propensión al riesgo, pues se prefiere la lotería
a la cantidad fija o valor esperado . En el caso de que sea diferenciable, esta es convexa en el intervalo si es creciente en , o bien si en , en caso de que sea dos veces diferenciable.
Función de aversión al riesgo (o coeficiente de Arrow-Pratt de aversión absoluta al riesgo):
Cuando la función de utilidad sea continua y diferenciable es posible comparar el grado de aversión o propensión al riesgo que esta presenta. Esto lo podemos hacer a través de la función de aversión al riesgo
Esta función representa la variación de la pendiente de . Así, cuanto mayor sea esta, más pronunciada será la curvatura de . A este respecto,
◾ Un decisor es averso al riesgo si para todo .
◾ Un decisor es propenso al riesgo si para todo .
◾ Un decir es neutral al riesgo si para todo .
Por otro lado, si es creciente, diremos que el decisor se muestra muy precavido al aumentar la cantidad monetaria del premio. En cambio, si es decreciente, diremos que se muestra menos cauteloso, pues, en este caso, lo que aumenta es la riqueza.
Observación:
Puede verse que si la función de pérdida de un problema de decisión viniera expresada en utilidades o en cantidades monetarias, la elección de la mejor alternativa en un ambiente de riesgo se limitaría a escoger la menor pérdida esperada.
Función de utilidad discreta:
Existen funciones de utilidad monetaria discontinuas, definidas por puntos , que indican el valor que se atribuye a cada resultado (premio o penalización). A diferencia de las funciones de utilidad continuas, la utilidad no va a estar definida para todos los posibles resultados, sino sólo para unos pocos y, por tanto, en algunos casos, no se va a poder obtener la utilidad del resultado esperado, aunque si se podrá realizar una estimación, al ser todas las funciones de utilidad crecientes.
Ejemplo:
Supongamos que una persona posee una función de utilidad discreta definida por los puntos , , , y esto es, , , , y . Se le plantea una operación en la que podría perder euros con probabilidad , ganar con probabilidad , o ganar con probabilidad . Esta operación quedaría representada por la lotería
cuya utilidad y esperanza son
En este caso , lo que nos hace indicar que el decisor es averso al riesgo, pues . Sin embargo, supongamos que se le plantea otra operación en la que podría perder euros con probabilidad o ganar con probabilidad . En este caso, la lotería es
cuya utilidad y esperanza son
Ahora, no puede saberse con certeza, pues no está definido en la función de utilidad discreta. Sin embargo, si conocemos que se encuentra entre y al ser una función creciente. En consecuencia, , y podemos concluir que, en este caso, el decisor es propenso al riesgo.
3. Ejercicios
3.1 Ejercicios resueltos
Ejercicio 1.
El gerente de una empresa manifiesta sus preferencias sobre un conjunto de resultados, en miles de euros, a través de la tabla 2, donde representa una función de utilidad discreta. Se está planteando una operación donde la empresa podría perder euros con probabilidad , ganar euros con probabilidad o no ganar ni perder con probabilidad . A este respecto,
◾ ¿Qué actitud ante el riesgo tiene el gerente?
◾ ¿Cuál es la cantidad segura que como mínimo debería conseguir el gerente para no llevar a cabo la operación?
◾ Determina los valores de y para que sea también una función de utilidad que exprese las mismas preferencias del gerente, sabiendo que , con .
Tabla 2.
Resultado |
|||||
Utilidad |
Solución:
(a) La lotería que se plantea el gerente es
La utilidad y la esperanza o valor esperado de esta lotería son respectivamente
Al ser una función de utilidad discreta, la utilidad no está definida para todos los posibles resultados y, por tanto, no puede obtenerse la utilidad del resultado esperado . Sin embargo, al ser una función creciente, si puede determinarse que . En consecuencia, es claro que , lo cual indica que el gerente es propenso al riesgo.
(b) Sea la cantidad monetaria que sería indiferente para el gerente con la lotería que se plantea. Es claro que , de donde . Por tanto, el valor de para el que la función de utilidad vale es (en miles de euros), justamente la cantidad segura que le permitiría al gerente no llevar a cabo la operación.
(c) Sea , con y . Tomando , se tiene que , y tomando se tiene que , de donde . En consecuencia, y . Por tanto, la función
es una función de utilidad que expresa las mismas preferencias del gerente.
Ejercicio 2
Mamen posee la función de utilidad discreta de la tabla 3 en la que se muestran los resultados de distintas opciones de inversión. Dadas las dos siguientes carteras de inversión, representadas por las loterías
determinar la decisión óptima y la actitud ante el riesgo que tiene Mamen frente a tal decisión.
Tabla 3.
Resultado |
|||||
Utilidad |
Solución:
Las utilidades de cada una de las loterías son
Por tanto, la decisión óptima para Mamen es la segunda cartera de inversión, pues
Ahora bien, el valor esperado, en miles de euros, de la utilidad asociada a la segunda cartera de inversión es
Como es una función creciente, es claro que y, en consecuencia, , lo que indica que Mamen es aversa al riesgo ante tal decisión. Se puede llegar a la misma conclusión calculando la cantidad segura que le permitiría a Mamen no elegir la segunda cartera de inversión. Esto es, , de donde . El valor de para el que la función de utilidad vale es (en miles de euros). Nótese que , lo que nos hace confirmar su actitud de aversión al riesgo, pues Mamen preferirá el resultado esperado de la lotería a la decisión óptima.
Ejercicio 3.
Mamen se está planteando invertir en bolsa. Para ello, dispone de la siguiente función de utilidad (en miles de euros). Se plantea dos opciones de inversión: en la primera puede ganar euros con una probabilidad del o no ganar nada con una probabilidad del , y con la segunda puede perder euros con una probabilidad del o ganar euros con una probabilidad del . ¿Cuál es la decisión óptima para Mamen? ¿Qué cantidad segura debe darle a Mamen otra opción de inversión para que le resulte indiferente a la decisión óptima? ¿Cuál es la actitud ante el riesgo de Mamen?
Solución:
Primero hemos de comprobar si la función es de utilidad y, por tanto, puede ser utilizada en la toma de decisiones. Recordemos que una función es de utilidad si es creciente, o al menos no decreciente. Esto ocurre cuando
Ahora bien, las loterías que definen las dos opciones de inversión son
que tienen utilidades
Por tanto, la decisión óptima para Mamen va a ser la primera opción de inversión, pues
Ahora bien, la cantidad segura que debe darle a Mamen cualquier otra opción de inversión para que esta le resulte indiferente frente a es aquella para la que , es decir, . De esta igualdad resulta la ecuación , cuyo solución es y . Tenemos que descartar la solución , pues no se encuentra en el intervalo de definición de . Concluimos, por tanto, que euros. Así, si a Mamen se le presentase otra oportunidad de inversión con la que ganar euros con total seguridad, le daría lo mismo elegir entre esta o .
Por último, al ser continua y dos veces diferenciable, podemos calcular la función de aversión al riesgo . Esta es
que es positiva para todo , lo cual indica que la actitud de Mamen es de aversión al riesgo.
Ejercicio 4.
En la situación del Ejercicio 3, Mamen se está planteando tomar la decisión lanzando un dado: si sale un número mayor a elegirá la primera opción de inversión y en caso contrario elegirá la segunda. Con esta decisión, ¿cuál es la cantidad segura que sería indiferente para Mamen con esta decisión?
Solución:
La lotería que define esta nueva opción de inversión es
La cantidad segura que deja indiferente a Mamen con esta decisión es aquella para la que , es decir, . Esto es,
cuyas soluciones son y . Obviamos pues no se encuentra en el intervalo que hace a función de utilidad. Por tanto, concluimos que euros. Con lo cual a Mamen le daría lo mismo una inversión con un beneficio seguro de aproximadamente euros o lanzar un dado para decidir con cuál de las dos opciones de inversión o quedarse.
Ejercicio 5.
El ayuntamiento de Toledo, quiere organizar un festival de música en la ciudad. Para organizarlo, puede elegir entre dos empresas de gestión de eventos musicales: la empresa A, con una función de utilidad del beneficio de , o la empresa B, con función de utilidad , con en millones de euros. El ayuntamiento, antes de tomar una decisión, quiere conocer la actitud ante el riesgo de ambas empresas para beneficios comprendidos entre y millones de euros. ¿Cuál de las dos empresas es más propensa o aversa al riesgo?
Solución:
Primero veamos en que intervalos de las funciones y son de utilidad. En el caso de la empresa A:
y para la empresa B:
Se comprueba así, que ambas funciones son crecientes en el intervalo y, por tanto, de utilidad. Ahora bien, la función de aversión al riesgo de la empresa A verifica que
y la función de aversión al riesgo de la empresa B verifica que
Nótese que ambas empresas son propensas al riesgo para beneficios comprendidos entre y millones de euros. Para ver cuál de las dos empresas es más propensa al riesgo, analicemos las funciones y en el intervalo .
Como se puede apreciar en la figura 1, las funciones se cortan, dentro del intervalo , en . Para , ocurre que y, por tanto, el grado de aversión al riesgo es mayor para la empresa ; en consecuencia, será la empresa , en este caso, la más propensa al riesgo. Ahora bien, cuando ocurre lo contrario, el grado de aversión al riesgo es mayor para la empresa , pues , y por consiguiente será la empresa la que tiene mayor propensión al riesgo. Cuando las dos tendrían el mismo grado de aversión al riesgo, lo que hace indicar que su actitud ante el riesgo para un beneficio de millones de euros será igual de propensa.

Figura 1. Ejercicio 4. Estudio del grado de aversión al riesgo a partir de las funciones y .
Ejercicio 6.
Un empresario con un capital inicial de mil euros recibe la oferta de invertir en un negocio que, si tiene éxito, incrementaría su capital actual en mil euros con probabilidad , mientras que si fracasa, perdería mil euros. Si su función de utilidad es , con . Se pide:
◾ Calcular los valores de para los que el empresario decidirá invertir en el negocio.
◾ Calcular los valores de para los que el empresario decidirá renunciar al negocio por muy grande que fuese su capital inicial?
◾ Calcular la cantidad máxima que el empresario debe estar dispuesto a invertir en el negocio supuesto que tenga éxito con una probabilidad del .
Solución:
(a) Antes de nada, es claro que es de utilidad, pues es creciente en todo su dominio (). El negocio queda representado por la siguiente lotería:
pues, si el negocio tiene éxito, cosa que ocurre con probabilidad , habría que sumar la cantidad de mil euros a los mil euros iniciales de los que dispone, pero si el negocio fracasa, cuya probabilidad de ocurrencia es , a esos mil euros habría que restar los mil euros que perdería. Entonces, la utilidad de la lotería es
El empresario decidirá emprender el negocio si la utilidad de la lotería es mayor a la de su capital inicial, esto es
Por tanto, el empresario invertirá en el negocio cuando la probabilidad de éxito sea mayor al y no lo hará en caso contrario.
(b) Supongamos que el capital inicial del empresario fuese de , en miles de euros. La lotería, en este caso, es
cuya utilidad es
El empresario rechazaría invertir en el negocio si la utilidad de es menor a la de , esto es
de donde
Ahora bien, cuanto más grande sea , con menos seguridad invertirá el empresario en el negocio. Veamos que ocurre cuando :
Concluimos que para valores de , el empresario renunciaría al negocio por muy grande que fuese su capital inicial.
(c) Si llamamos a la cantidad máxima que el empresario debe estar dispuesto a invertir para emprender el negocio, la situación quedaría representada por la siguiente lotería:
pues a los mil euros a los que ascendería su capital si el negocio tiene éxito, habría que restarle la cantidad que invirtió por emprender, y lo mismo para los mil euros a los que descendería su capital inicial, si el negocio fracasara. Es claro que el capital a invertir ha de ser menor o igual que el capital inicial del empresario, esto es .
La utilidad de la lotería es
La inversión del empresario será rentable si , esto es
Tomando nos queda la inecuación
cuya solución es
Como ha de estar entre y , el intervalo que nos interesa es . Por tanto, la cantidad máxima que el empresario debe estar dispuesto a invertir, suponiendo que el negocio tuviera éxito con probabilidad , es de miles de euros, esto es euros.
Ejercicio 7:
Un coleccionista de obras de arte tiene una función de utilidad económica , con . A cada obra de arte le atribuye una utilidad en función de la satisfacción que le produce tenerla. Si el capital actual del coleccionista es de mil euros. Se pide:
◾ La cantidad máxima por la que compraría un cuadro al que atribuye una utilidad .
◾ La cantidad por la que vendería dicho cuadro si fuese de su propiedad.
Solución:
(a) Si el coleccionista compra el cuadro por una cantidad , su capital descendería a . Por tanto, si atribuye una utilidad a dicho cuadro, la utilidad de lo que posee tras la venta es . Estaría dispuesto a comprar el cuadro en caso de que la utilidad tras la compra sea mayor a . Esto es
de donde
Por tanto, la cantidad máxima por la que el coleccionista estaría dispuesto a comprar el cuadro es euros.
(b) Si el cuadro fuese suyo, la utilidad de su capital sería , pero si lo vendiese por una cantidad , la utilidad pasaría a ser (ganaría una cantidad y perdería la utilidad atribuida al cuadro). Para que el coleccionista esté dispuesto a vender, la utilidad tras la venta debería ser mayor a la utilidad del capital inicial. Esto es,
de donde
Por tanto, el coleccionista venderá el cuadro por cualquier cantidad superior a euros.
Ejercicio 8:
En la subasta de un cuadro participan únicamente dos personas y , que atribuyen utilidades y a un capital de miles de euros. tiene un capital inicial de mil euros y valora en la utilidad del cuadro. Por su parte, tiene un capital de mil euros y da un valor al cuadro de . El precio de salida de la subasta es de mil euros y cada puja debe aumentar en mil euros la anterior. Suponiendo que se adelanta pujando el precio de salida, determinar quién se adjudicará el cuadro y a qué precio.
Solución:
La máxima cantidad que estaría dispuesto a pagar por el cuadro es aquella para la cual
es decir, aquella que permite un aumento en la utilidad de tras la compra. Resolviendo la inecuación tenemos que
Razonando de manera análoga para , la máxima cantidad que estaría dispuesto a pagar por el cuadro es aquella que satisface
de donde
Por tanto, puesto que cada puja debe aumentar en mil euros la anterior, llegará a ofrecer como máximo mil euros. Posteriormente aumentaría la puja a mil euros puesto que como máximo puede ofrecer hasta mil euros. Luego ya no podría aumentar la puja a mil euros. Finalmente, concluimos que se adjudicaría el cuadro subastado por mil euros.
Ejercicio 9:
Una empresa financiera posee la función de utilidad , definida por , con en miles de euros. Obtener la transformación lineal no negativa , de la función e interpretar el valor .
Solución:
Es claro que es creciente en el intervalo y, por tanto, es una función de utilidad. Para hallar debemos aplicar la transformación lineal no negativa , con y . Puesto que el dominio de definición de es el intervalo , hagamos y y resolvamos el sistema que se forma con tales ecuaciones:
La solución a este sistema es y . Por tanto, la función de utilidad queda definida por
Ahora bien, el valor de esta función para es . Este valor ha de ser la probabilidad de obtener el mejor resultado, siendo por tanto, la probabilidad de obtener el peor. Esto se puede representar con la lotería
Esto lo podemos interpretar del siguiente modo: La empresa financiera presenta indiferencia entre una inversión en la que puede ganar con seguridad euros y otra opción de inversión incierta en la que podría ganar euros con una probabilidad o euros con una probabilidad
Ejercicio 10:
Dos empresarios y están de acuerdo en que la utilidad de que sus respectivas empresas dispongan de millones de euros es , para . La empresa de tiene un capital de millones de euros y pagaría lo mismo por comprar otra empresa o participar en un negocio que puede no dar ningún beneficio con probabilidad o dar un beneficio de millones de euros con la misma probabilidad. Por otro lado, atribuye la misma utilidad que a la empresa , pero está dispuesto a pagar millones de euros por su compra. Se pide:
◾ Calcular lo que estaría dispuesto a pagar por comprar la empresa y la utilidad que atribuye a ser propietario de dicha empresa.
◾ Calcular el capital de la empresa de .
Solución:
(a) La participación de en el negocio queda representada por la lotería
donde es la cantidad que estaría dispuesto a pagar por participar en el negocio. Nótese que si el negocio tiene éxito el capital de ascendería a millones de euros, pero habría que restarle la cantidad que pagó por él. Sin embargo, si el negocio no reporta beneficios, habría que restar a su capital inicial. Por tanto, la cantidad máxima que pagaría por participar en el negocio es aquella para la cual
es decir, la que permite un aumento en la utilidad de tras su participación en el negocio. Resolviendo la inecuación tenemos que
de donde . Por tanto, estaría dispuesto a pagar como máximo la cantidad de euros por participar en el negocio, que es lo mismo que pagaría por comprar la empresa . La utilidad que atribuye a la empresa es por tanto,
es decir, la diferencia entre la utilidad del capital que tenía antes de comprar y la que tiene después de la compra.
(b) Sabemos que valora la empresa con la misma utilidad que y además está dispuesto a pagar millones de euros por ella. En consecuencia, el capital de su empresa debe ser aquel para el que se satisfaga
pues la utilidad que atribuye a la empresa es justo la diferencia entre la utilidad del capital inicial que tendría antes de comprar la empresa y la que tiene después de la compra. Por tanto,
de donde . En definitiva, la empresa de tiene un capital de aproximadamente millones de euros.
3.2 Ejercicios para practicar
Ejercicio 1.
Mamen se está planteando invertir en bolsa y se le proponen dos opciones de inversión: con la primera puede ganar euros con probabilidad , ganar euros con probabilidad , o no ganar nada, con probabilidad , mientras que con la segunda obtendría un beneficio de euros con total seguridad. Considerando que a Mamen le resultara indiferente elegir entre una opción u otra, ¿cual es su actitud ante el riesgo?
Ejercicio 2.
Mamen posee la función de utilidad discreta que se muestra en la tabla 4 en la que se muestran los resultados de distintas opciones de inversión. Se le plantea una opción de inversión con la que podría perder euros con probabilidad , no ganar nada con probabilidad o ganar miles de euros con probabilidad . Sea la lotería de . Se sabe que la utilidad de es . ¿Qué actitud tiene Mamen ante el riesgo? ¿Cuál es la cantidad segura que debería conseguir Mamen con otra opción de inversión para que le resultara indiferente a la opción ?
Tabla 4.
Resultado |
5 |
||||||
Utilidad |
Ejercicio 3.
Mamen se está planteando invertir en bolsa y se le propone la siguiente cartera de inversión: ganar euros con probabilidad o perder euros con probabilidad . Sea la lotería de esta inversión. Sabiendo que la función de utilidad económica que posee Mamen es , en miles de euros, calcular cuál debe ser el valor de para el cual
Ejercicio 4.
Mamen quiere invertir una parte de sus ahorros y su asesor le plantea dos posibles opciones de inversión, cuya rentabilidad dependerá de la evolución de la cotización del euro respecto del dólar. Si la cotización del euro sube, con la primera inversión conseguiría una rentabilidad de euros y una rentabilidad de euros con la segunda. En caso contrario, si la cotización del euro baja, la rentabilidad sería de euros con la primera inversión y de euros con la segunda. Su asesor le indica que, dada la situación económica actual, la probabilidad de que baje la cotización del euro es del . Se pide:
◾ Identificar las acciones, los estados de la naturaleza y los resultados del problema de decisión.
◾ Si la función de utilidad del beneficio que posee Mamen es , con en cientos de euros, ¿cuál de las dos opciones de inversión preferirá? ¿Su actitud ante el riesgo será de aversión o propensión? ¿Cuál es la rentabilidad segura que debe darle a Mamen otra inversión para que le resulte indiferente a la primera opción que le plantea el asesor?
◾ Obtener la transformación lineal no negativa , de la función siendo el intervalo para el cuál es una función de utilidad.
Ejercicio 5.
Dos empresas financieras y tienen funciones de utilidad , y , (en euros) respectivamente. Estudiar la actitud ante el riesgo de ambas empresas y razonar cuál de las dos es más aversa o propensa al riesgo.
Ejercicio 6.
Mamen, cuya función de utilidad monetaria es , con (en euros), tiene una oferta de trabajo para realizar una reparación por la que le pagarían euros. Sin embargo, sólo realizará el trabajo si su utilidad aumenta en más de . Si el capital actual de Mamen es de euros, ¿aceptará el trabajo? ¿con qué capital actual rechazaría el trabajo sea cual sea la cantidad que le ofrezcan por realizarlo?
Ejercicio 7.
Mamen, cuya función de utilidad monetaria es , con (en euros), tiene una oferta de trabajo para realizar una reparación por la que le pagarían euros si es capaz de solucionar el problema o euros si no es capaz. Si el capital actual de Mamen es de euros, ¿cuál debe ser la probabilidad de éxito para que acepte realizar la reparación?
Ejercicio 8.
Una persona, que atribuye una utilidad a disponer de miles de euros, tiene actualmente mil euros. Estaría dispuesto a pagar hasta mil euros por participar en un negocio que puede reportarle mil euros con probabilidad o euros con probabilida . Se pide:
◾ Calcular el valor de para el que decidirá participar en el negocio.
◾ Calcular la cantidad que estaría dispuesto a pagar por invertir en el negocio si su capital actual fuese de mil euros.
Ejercicio 9.
Mamen atribuye a millones de euros una utilidad económica , con , mientras que a las obras de arte familiares les asigna una utilidad en función de la satisfacción que le produce poseerlas. Mamen quiere participar en una subasta en la que se ofrece al postor una obra a la que atribuye una utilidad . Si el capital que posee Mamen es de medio millón de euros, calcular la cantidad máxima que estaría dispuesta a pagar por la obra.
Ejercicio 10.
Mamen atribuye a millones de euros una utilidad económica , con , mientras que a las obras de arte familiares les asigna una utilidad en función de la satisfacción que le produce poseerlas. Mamen quiere vender una obra a la que atribuye una utilidad . Si el capital actual de Mamen es de medio millón de euros, ¿por qué cantidad estaría dispuesta a venderla?
Referencias
1 R. Vélez, Introducción a la Teoría de la Decisión, 1.ª ed. (Universidad Nacional de Educación a Distancia, Madrid, España, 2012).
2 A. B. Rabadán, A. I. Cid y S. Leguey, Métodos de Decisión en la Empresa, 1.ª ed. (Ed. Paraninfo, S.A., Madrid, España, 2020).
3 J. Von Neumann y O. Morgenster, Theory of games and economic behavior, Sixtieth-Anniversary Edition (Ed. Princeton University Press, New Jersey, USA, 2007).